CASA CRISTIANA JWC

ORACIÓN
E INTERCESIÓN

Principios, horarios, requisitos
y normas para el ministerio
de oración e intercesión
“Pero asegúrense de que todo se haga de forma apropiada y con orden.” 1 Corintios 14:40 (NTV)

Guía de Oración e Intercesión

Principios, horarios, requisitos y normas para quienes participan en el ministerio de oración e intercesión de Casa Cristiana JWC.

01

Identificación con la Visión

Hay una necesidad de declarar la voluntad de Dios para el ministerio.

La Biblia dice que todo tiene su tiempo, las oraciones también. Hay tiempo para la oración personal, la intercesión personal —personas de su área de influencia, ministerial particular, ministerial general (servicios)— y oración con los miembros en general por sus peticiones.

02

Horarios de Oración

Devocional semanal

8:00 a.m. – 8:30 a.m.

En línea. Lunes, miércoles y viernes. Cuando hay devocional de 21 días, son todos los días en el mismo horario.

Noches de clamor

9:00 p.m. – 9:30 p.m.

En línea. Todos los jueves. Dirigido por los jóvenes.

La mañana de bendición

5:00 a.m. – 6:00 a.m.

Presencial. Primer viernes del mes. Abierto a toda la congregación. Adorar, reflexión, oración por el ministerio y peticiones específicas.

Búsqueda

6:00 p.m. – 12:00 a.m.

Presencial. Segundo viernes del mes. Oración ministerial, eventos del mes, ministerios y departamentos, visión, protección y palabra predicada.

Grupo de Padres

7:30 p.m. – 8:30 p.m.

Presencial. Miércoles. Oración por los niños, jóvenes, padres y familias.

Oración por los servicios

8:00 a.m. – 8:45 a.m.

Específicamente por los servicios y por personas específicas.

Preparación para seminarios y retiros

Cuando los facilitadores tenemos algún seminario o retiro, nos preparamos en oración desde el momento en que se nos informa de la fecha, y nos reunimos virtualmente a las 5:30 a.m. todos los jueves hasta el comienzo del evento.

REPORTE DE LA REUNIÓN DE ORACIÓN
03

Requisitos Generales

1

Tener la oración como un estilo de vida (no sólo en la iglesia).

2

Vivir de una manera íntegra.

3

Ser una persona fiel y leal a Dios, los pastores y el ministerio.

4

Someterse a sus autoridades.

5

Ser prudente y discreto(a). Está totalmente prohibido comentar acerca de las situaciones de otras personas o sobre las peticiones de oración. Eso lo debe guardar para el reporte.

6

Tener la revelación del diezmo, la ofrenda y la primicia.

7

Debe ser responsable en su hogar y tener su casa en orden. Debe llevar una vida de oración para que toda debilidad personal sea cubierta por la sangre de Jesús.

8

Es fundamental que analice su corazón y se examine, para ver si guarda rencor o raíz de amargura hacia alguna persona. Tener el perdón como un estilo de vida.

9

Si sabe que ha sido rechazado(a) en algún área de su vida y todavía no ha podido superar eso, hable con los pastores para ser ministrado en esa área.

10

En todo tiempo ser testimonio con sus palabras y con sus hechos.

11

Procurar asistir a todas las clases, seminarios y leer los libros de los devocionales y discipulados de la iglesia. Recuerde que necesita seguir creciendo.

04

Requisitos para Orar por una Persona

“Pero asegúrense de que todo se haga de forma apropiada y con orden.”

1 Corintios 14:40 (NTV)
1

Si ora por alguien debe reportarlo, de lo contrario, preferiblemente no lo haga.

2

No es permitido imponer manos. Usted puede orar por la persona y, si siente, le puede dar un abrazo.

3

No es permitido dar revelaciones, sueños, palabras proféticas, o usar frases como “así dice el Señor”, “siento de Dios”, “Dios me dijo”, “el Espíritu Santo me habló”, etc.

4

Tenga cuidado de orar por una persona de acuerdo a su sentir personal o su conocimiento previo acerca de la situación.

5

Pregúntele a la persona cuál es su petición de oración y nunca ore por ella obligándola.

6

No le reprenda espíritus públicamente de tal manera que la persona se pueda sentir avergonzada.

7

No grite cuando esté orando. El grito no tipifica autoridad.

8

No obligue a las personas a levantar sus manos, simplemente sugiéraselo.

9

Está totalmente prohibido ejercer presión física sobre la persona.

10

Evite a toda costa que la persona se mueva violentamente.

11

Procure orar con la Palabra de Dios, estableciendo versículos bíblicos de promesas sobre las personas.

12

No es permitido dar consejos legales, médicos, nutricionales o psicológicos que requieran algún tipo de especialidad profesional.

13

Evite palabras tales como: “Tú tienes”, “haz esto o aquello”. Cámbielo por: “te sugiero”, o “de acuerdo a la Palabra del Señor en tal versículo deberías…”.

14

Cumplir con los requisitos y normas establecidas por la iglesia.

Recuerde

Su trabajo es orar por las personas, no corregirlas sin autorización.

05

Requisitos para Dirigir un Grupo

1

Enviar el reporte de oración inmediatamente después que termine la oración. Sea específico.

2

Velar por el orden en cada oración. Si asigna a alguien para orar es bajo su responsabilidad todo lo que ocurra.

3

No es permitido hacer comentarios ni hacer conclusiones sobre ninguna oración realizada.

4

No permita que después de realizada la oración se vuelva a comentar del asunto.

06

Puntos para Dirigir los Grupos

1

Llegar a tiempo y preparado(a) en oración.

2

Distribuir las oraciones de acuerdo al conocimiento que entiende que tiene cada persona acerca de la petición.

3

Las oraciones que se hacen por los pastores solo las deben hacer las personas que tienen bajo su cargo grupos de oración y en el grupo correspondiente.

4

Cuando distribuya las peticiones de oración no sea obvio en el orden en que las personas van a orar.

5

Velar porque todas las oraciones sean siempre de acuerdo a la Palabra de Dios y a Su voluntad. No permita que se mencionen nombres propios ni circunstancias en público, tampoco que se hagan oraciones basadas en conjeturas.

6

Debe asegurarse que el lugar que se usó para la oración quede en orden y que las personas se retiren inmediatamente después de terminada la oración.

7

Asegúrese de mantener el orden, la reverencia y el respeto en todo momento.

8

En amor, explique las normas a aquellas personas que no las saben o que no las cumplen.

9

En el templo, cada padre debe tomar control de sus hijos. No es permitido que haya niños corriendo, comiendo o tocando los instrumentos musicales.

10

No coma chicle, pero asegúrese de tener un aliento fresco.

07

Requisitos antes de Interceder

1

Asegúrese de haberse arrepentido de todos sus pecados y errores, antes de hacer cualquier nivel de guerra espiritual.

2

Cubra su vida, sus finanzas, sus familiares y todas sus pertenencias con la sangre de Jesucristo.

No haga guerra espiritual si usted:

Tiene duda o temor.

Guarda pecados no confesados.

No ha orado o ayunado preparándose con las Escrituras específicas.

No comprende la profundidad de la guerra espiritual.

Lo quiere hacer por su cuenta.

08

El Intercesor Debe Saber

Declarar la Palabra de Dios en voz alta

Hace sentir seguros en Dios.

Quita el miedo hacia nuestro enemigo.

Fortalece nuestra mente y corazón al oír las promesas y agiganta nuestra fe.

Permite estimular la fe a quienes la oyen.

Permite proclamar vida.

Quita de nuestra boca la necedad y la negatividad.

2. Al declarar Sus promesas:

Establecemos en el mundo espiritual la Palabra profética inspirada por Dios.

3. La Palabra de Dios basta para hacer guerra espiritual y obtener la victoria.

No tenemos que temer al proclamarla. Hay que hablar sólo lo que edifica.

4. Tener memorizadas las promesas de Dios y hablarlas continuamente son necesarias.

La Palabra de Dios es una espada de doble filo y tenemos que aprender a usarla; si lo hacemos, el enemigo sabe que no tiene poder en nuestra vida. Ella es un arma poderosa en las manos y en la boca del creyente.

“…de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza”.

Apocalipsis 1:16

Esta espada también se convierte en un instrumento de guerra contra sus enemigos.

“De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro...”

Apocalipsis 19:15
Para recordar

Es de suma importancia que conozca la Palabra, que la lea a diario y la ponga por obra, usándola con sabiduría para cada situación en su vida.